Don Bernardo de Gálvez, cuadragésimo noveno Virrey de la Nueva
España, llegó a México el 17 de junio de 1785, siendo recibido con gran regocijo
y popularidad, dados sus antecedentes familiares y su carácter alegre y amable.
Era hijo del anterior Virrey, don Matías de Gálvez. Gobernaba La Habana cuando
recibió la noticia de la muerte de su padre y el nombramiento para sucederlo.
Su gobierno se preocupó siempre por mejorar las condiciones del pueblo a fin
de que pudieran atender las necesidades de sus familias. Durante su gestión
como Virrey, el Conde de Gálvez hizo reedificar el Palacio Azteca de Chapultepec
y adelantó en la construcción del camino de Acapulco. Una enfermedad desconocida
le acometió y a consecuencia de ella murió el 30 de noviembre de 1786. Fue
un Virrey que se hizo estimar y respetar por el pueblo.